Educar en tiempos de conflicto: una llamada al compromiso personal.
- CAM Tuxtepec

- 15 oct 2025
- 2 Min. de lectura

Durante los últimos días, el ámbito educativo en Oaxaca ha sido escenario de manifestaciones, suspensiones de clases y diversas expresiones de inconformidad por parte de nuestros compañeros y compañeras docentes. Más allá de las causas legítimas que las motivan, estos acontecimientos nos invitan a mirar con detenimiento el contexto humano detrás de cada protesta: el deseo profundo de ser escuchados, de ser valorados y de construir un sistema educativo más justo.
Sin embargo, también es cierto que en medio de las tensiones —sociales, políticas o laborales— corremos el riesgo de olvidar a quienes son el centro y sentido de toda acción educativa: nuestros estudiantes.
Hoy más que nunca, el desafío que enfrentamos como comunidad educativa es mantener viva la esperanza y educar para la paz, incluso en los entornos donde la incertidumbre parece dominar. La paz no es ausencia de conflicto, sino la capacidad de responder a él desde la serenidad, la empatía y el compromiso.
🌱 Reflexión para el alma docente
Cada uno de nosotros tiene la posibilidad de ser sembrador de paz en su entorno: en el aula, en la sala de profesores, en el trato con las familias. La paz comienza en lo pequeño:
En la manera en que escuchamos a nuestros estudiantes.
En cómo gestionamos la frustración ante la falta de recursos.
En la forma en que decidimos no responder con enojo, sino con sabiduría.
Recordemos que los alumnos aprenden tanto de lo que enseñamos como de la forma en que vivimos lo que enseñamos. Cada mirada de respeto, cada palabra de aliento, cada espacio que abrimos al diálogo es una lección de humanidad que trasciende el aula.
🌻 Acciones personales para construir desde la paz
Practicar la escucha activa: detenernos a oír al otro sin interrumpir, sin juzgar. En la comunidad escolar, esto puede transformar el clima emocional.
Cultivar la calma interior: dedicar unos minutos cada día a la oración, la lectura espiritual o la respiración consciente. Un corazón en paz educa con mayor claridad.
Inspirar esperanza: recordar a nuestros estudiantes que los tiempos difíciles también son oportunidades para crecer y aprender juntos.
Cuidar las palabras: usar el lenguaje para construir, no para dividir. Nombrar las cosas con amor es una forma de resistir la violencia.
Dar ejemplo: ser coherentes entre lo que pedimos y lo que practicamos; enseñar con el ejemplo sigue siendo la herramienta más poderosa del maestro.
✨ Hacia una educación que transforma
Educar no es solo transmitir conocimientos, sino acompañar procesos de crecimiento humano. En tiempos de conflicto, cada gesto de comprensión es un acto de resistencia. Cada aula que se mantiene como espacio de diálogo, respeto y creatividad es un pequeño refugio de esperanza.
Desde el Centro de Actualización del Magisterio reafirmamos nuestra convicción de que la verdadera transformación educativa comienza en el interior de cada docente. Que nuestras acciones —aun las más pequeñas— sigan siendo testimonio de amor, compromiso y fe en la educación como camino de paz.
Esta entrada fue redactada por Chat GPT (Open AI), bajo la dirección del área de difusión y extensión del CAM Tuxtepec.

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